Sol atiende tu barbería y Selene tu salón: contestan, agendan, cancelan y reagendan por WhatsApp, a cualquier hora.
No es solo el WhatsApp. Contesta. Agenda. Cierra la caja. Cuenta los cortes de cada barbero. Y te dice cuánto te quedó libre.
Sol contesta por WhatsApp y el dashboard hace el resto: la caja, la nómina y las cuentas del día. Sin cuaderno y sin Excel.
Cada corte que cierras y cada gasto que anotas caen solos en tus cuentas. Al final del día sabes cuánto entró, cuánto salió y cuánto te quedó — y si ya pasaste el punto donde el día empieza a dejarte plata.
Le hablas por WhatsApp igual que a una persona. Y si le tapas el día a un barbero que ya tenía citas, te avisa — pero no decide por ti.
Tú dices cuántos minutos de aire van entre corte y corte, y SolumIA se los suma a todas por dentro. Si una se alarga diez minutos, se los come el colchón — no el que sigue. Así la bola de nieve nunca arranca.
Aquí el corte se paga a porcentaje, así que contarlos no es un dato bonito: es la nómina. Cada corte queda con nombre, y el recibo sale solo.
Sol y Selene no cierran, no almuerzan y no se van de puente. Contestan a las once de la noche, el domingo y el 25 de diciembre. Los 365 días.
¿Te hago corte + barba? Son 45 minutos.
¿Balayage o keratina? Eso lo hablamos en persona, cada cabello es distinto.
Las nueve pantallas que ve el dueño, con un negocio de mentiras para que curiosees. Es el Plan 3: el dashboard completo.
Cada color es un barbero. Los huecos blancos son las horas muertas.
De aquí saca Sol los precios y las duraciones. Nunca se los inventa.
Punto de equilibrio: $520.000. Ya lo pasaste — de aquí para arriba es tuyo.
Pégalo en el espejo
Negocios que dejaron de vivir pegados al WhatsApp.
"Antes perdía clientes por no contestar a tiempo. Ahora Sol responde sola y llené la agenda del fin de semana."
"Selene entiende los audios de mis clientas y agenda sola. Recuperé horas cada día."
"Le escribí a las 11 de la noche y me respondió y agendó al toque. No parecía un bot."
Sillas ilimitadas en los tres. Se cobra por lo que Sol hace, no por cuántas sillas tengas.
La puerta: que a nadie se le quede sin responder.
Menos plantones y más agenda llena.
El dashboard completo y el arma: recuperar a los que ya no vuelven.
Plan anual: el montaje va gratis. Sin contratos de permanencia — cancelas cuando quieras.
No. Sol o Selene atienden sobre tu mismo número, sin que tus clientes noten el cambio.
La puesta en marcha es acompañada y suele quedar lista en pocos días, con tu agenda y tus servicios configurados.
Sí. Si tu cliente manda un audio, lo entiende y responde como lo harías tú.
No. Cancelas cuando quieras. Queremos que te quedes por resultados, no por letra chica.
Sí. Sol está pensada para barberías y Selene para salones de belleza, cada una con su estilo.
Deja que Sol y Selene atiendan, agenden y recuerden por ti.